martes, 28 de octubre de 2008

Poder, corrupción y narcotráfico



Se dio captura a dos de las piezas más importantes de la organización criminal de los Beltrán Leyva. La detención de Fernando Rivera Hernández y Miguel Colorado González mostró que ambos eran funcionarios de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO). Se dice que fueron piezas importantes debido a que ellos proporcionaban información al cártel de los hermanos Beltrán Leyva.

Los hermanos Beltrán son identificados como operadores de Joaquín “El Chapo” Guzmán, quienes ejercen su dominio desde el Sur. Supuestamente los Beltrán Leyva incursionaban en el narcotráfico junto con Amado Carrillo Fuentes, mejor conocido como “El Señor de los Cielos”. Con la muerte de dicho narco se aliaron con “El Chapo Guzmán” y Héctor Luis Palma Salazar, conocido como “El Güero Palma”, quienes desde hace tiempo controlaban el tráfico de drogas en gran parte de Sonora.

Dicha banda es identificada como una de las tres más peligrosas y con mayor número de integrantes en el ámbito del narcotráfico y delincuencia organizada. Su forma de operar se especializa en transportar en avionetas grandes cantidades de enervantes. La información para lograr operar de esta forma tenía un costo aproximado de 150 mil y hasta 450 mil dólares. Estas grandes cantidades de dinero se pagaban a los altos mandos de la PGR para recibir información con tiempo oportuno sobre los cateos, revisiones, investigaciones, operativos, averiguaciones y órdenes de aprehensión que se realizarían.

Con este tipo de sucesos nos damos cuenta de que el pronóstico que se ha hecho desde hace años, cada día se ve más real y aproximado. Con frecuencia se descubre a más servidores públicos que se ven involucrados en acciones relacionadas con la corrupción e infinidad de delitos. Tal vez sería muy precipitado, pero sí creíble decir que, dentro de pocos años el país estará controlado por las bandas criminales, claro sin hacer una afirmación de que ya lo está.

Sólo queda que las autoridades tomen las medidas y castigos necesarios para aquellos que, además de realizar un crimen, hacen un delito mayor, traicionar a México. Las investigaciones no deben de terminar, es necesario plantear más estrategias para capturar a aquellas personas que tienen poder del gobierno y lo usan para cometer faltas a la nación y hacer mal uso de la autoridad que el Estado les otorga.

1 comentario:

Alma Karla dijo...

Celebro que se vaya recuperando de su malos momentos. Este editorial ya tiene cara de serlo.
Le suplico que revise antes de publicar sus tareas en relación con las palabras que riman o se repiten mucho.
Creo que sí investigó y que hizo lo posible por mantener un tono editorializante.
Estoy segura de que con su inteligencia, el último editorial le va quedar de lujo.